Trastorno de estrés postraumático (TEP) - Alejandra Liliana Tavío Aguilar

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Trastorno de estrés postraumático (TEP)

Es un trastorno de ansiedad que se origina como consecuencia de haber sufrido o presenciado un acontecimiento muy traumático y psicológicamente muy perturbador, como la  muerte de alguien o una amenaza real a la integridad física de un@ mism@ o de otr@s; ejemplos de esta clase de acontecimientos pueden ser las situaciones de guerra, catástrofes naturales, accidentes en medios de transportes, atentados, homicidios o malos tratos continuados, en definitiva aquellas situaciones ante los cuales la persona ha respondido con temor, horror, desesperanza o sentimientos de indefensión intensos. Los síntomas puede agruparse en tres categorías principales:

  • Reexperimentación: La persona revive la experiencia de varias maneras y con mucha frecuencia a través de recuerdos involuntarios, muy intensos y reales (en forma de imágenes, pensamientos o sensaciones); pesadillas; Flashback (tener la sensación de estar nuevamente en la situación traumática); o al percibir diversos estímulos asociados al recuerdo de ese momento (visión del agua o el fuego por ejemplo en una riada o en un incendio).

  • Evitación: O escape de las situaciones o lugares asociados a la experiencia traumática, que se manifiesta de manera que la persona evita pensar o hablar del trauma. A menudo no recuerdan o tienen amnesia del acontecimiento o un aspecto el mismo. Mientras que el embotamiento de las reacciones, hace referencia a una reducciòn del interés por otras personas o actividades, sensación de distanciamiento y desapego. Se presentan dificultades en la vida afectiva, el entorno se vuelve extraño y el futuro sin esperanzas.

  • Aumento del estado de alerta: Dificultades para conciliar el sueño o mantenerlo, hipervigilancia, irritabilidad, dificultades para concentrarse y sobresaltos exagerados.

Siempre hay que descartar que estos síntomas estuvieran presentes antes del acontecimiento traumático, aunque lo más habitual es que aparezca a los tres meses de haber sucedido, pero hay ocasiones en que aparecen mucho tiempo después a partir de los seis meses hasta el año, e incluso más tarde.
Además de estas alteraciones, el trastorno se asocia a otros problemas como depresión, ansiedad, adicción a las drogas o alcohol, baja autoestima, sentimientos de culpa, ideas suicidas, dolores y molestias psicofisiológicas, y sobre todo gran dificultad para llevar una vida normal y disfrutar de ella.

 
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