¿Cómo podemos abordar el estrés desde una perspectiva psicológica? - Alejandra Liliana Tavío Aguilar

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¿Cómo podemos abordar el estrés desde una perspectiva psicológica?

En primer lugar vamos a tener en cuenta qué pretendemos conseguir con una terapia:

1. queremos descubrir lo que nos puede impresionar o amenazar (estímulos de estrés), qué deberíamos cambiar o evitar de nuestro medio ambiente personal.
2. queremos saber cómo reacciona nuestro organismo, bajo la influencia del estrés para no tener miedo a las reacciones a corto plazo, así como de nuestros pensamientos que a veces nos resultan inexplicables o interpretamos erróneamente.
3. debemos entender cuándo y por qué tenemos reacciones de estrés, cómo se pueden manifestar estas reacciones a largo plazo, cómo se mantienen, cómo las podemos distinguir de las perturbaciones de las funciones físicas normales y cómo podemos restablecer la “impresionabilidad” de todo el organismo que depende de ello (terapia) o mejorarla (profilaxis), “dominio de la impresionabilidad”.
No se puede escapar de todas las situaciones estresantes de la vida ni evitar completamente nuestras respuesta innata a las amenazas, pero sí podemos aprender a contrarrestar nuestras reacciones habituales al estrés, aprendiendo a relajarnos. Los distintos centros del cerebro que aceleran nuestros procesos bioquímicos cuando estamos en estado de alerta, pueden de igual modo, ser estimulados para que enlentezcan dichos procesos.
Existen diversas técnicas que podemos aplicar para hacer frente al estrés, pero un primer paso es conocer cuáles son las principales fuentes de estímulos estresores presentes en nuestra vida, para ello puede servir de ayuda el Inventario de experiencias recientes del Dctor. Thomas Holmes de la Universidad de Washington .Seatle. Posteriormente a partir de la aplicación de Autorregistros de los síntomas principales que sentimos, es decir el tipo de respuesta particular que damos ante el estrés, podemos utilizar las técnicas de reducción de estrés que enseñan a la mente a controlarlo y que más se ajusten para cada uno de ellos. Así podemos relacionar una combinación de técnicas de relajación progresiva con ejercicios de respiración, imaginación, meditación, entrenamiento asertivo, detención de pensamiento, técnicas de afrontamiento, bioretroalimentación,..; por ejemplo cuando alguno de los síntomas reconocidos sea la ansiedad ante situaciones determinadas como enfrentarse a pruebas, exámenes, entrevistas de trabajo, etc.. sería apropiado aplicar técnicas de relajación junto a ejercicios de respiración y técnicas de afrontamiento (exposición imaginada, exposición in vivo) para reducir el estrés mental y emocional; mientras que para tratar una ansiedad provocada por unas relaciones personales conflictivas (pareja, padres/madres, hijos/as,..) se trabajaría una combinación de relajación progresiva, respiración y entrenamiento en conducta asertiva.
En cualquier caso es difícil decir cuál es la técnica más adecuada teniendo en cuenta que cada persona reacciona de forma distinta al estrés, esto son una serie de orientaciones que usted puede llevar a cabo siguiendo manuales donde se describen de forma detallada cada una de estas técnicas como el Manual de Técnicas de Autocontrol Emocional de M.Davis, M.Mckay y E.R. Eshelman de Ed. Martínez Roca, sin embargo siempre es aconsejable que se ponga en manos de un profesional que valore su situación particular, le guíe en el análisis de la misma y ponga a su alcance las estrategias más adecuadas en cada caso. Esta lectura pretende ser un instrumento de ayuda que le permita entender los elementos que intervienen en una reacción de estrés a la vez que facilitarle información sobre los tratamientos psicológicos específicos que existen y que le puedan servir de referencia para dominar las situaciones de estrés a las que puede verse sometido a lo largo de su vida.


 
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